ANTIVARES CUMPLE EL CON EL PLAN B ANTE LOS ÚLTIMOS Y EN CUADRO.
LOS MEJORES DE LOS PEORES

Al último partido y, para no perder la esencia, nos presentamos en cuadro, lo cual no quiere decir que el partido fuera para enmarcar. Un cambio de cromos a última hora hizo que Lolo y Llámalojosemi fueran cambiados por Popeye, lo que, unido a la estampita rota de Jesus desde hace dos encuentros, hizo que el equipo titular cayera por su propio peso. Alberto, Fran, Cisqui, Carlos y Javi, dos tiempos muertos y cincuenta minutos por delante con un objetivo claro: debido a la derrota de ayer de nuestro más inmediato rival, el empate nos vale.
Sin embargo esta alineación de circunstancia libró al equipo de las ataduras habituales que lastran su intrinseca calidad. Sin los desvarios tácticos y racañeros antifutbol de
Lolo, sin la insistente y enfermiza presión de
Jesus de retrasar lineas y defender juntos, y sin el lastre moral de mandar injustamente a un chaval de 16 años en el banquillo, con lo que hay entre los titulares... El equipo asi, se sintió
liberado tras años de contención, se libró del corsé y se dedicó a jugar sin cortapisas, dejando atrás la linea de puntos y defendiendo mas allá de la linea de 6,25. Este nuevo aire le dió al equipo una
vertic
alidad inusitada y a los cinco minutos ya acumulabamos
12 oportunidades de gol (
Cisqui contó solo tres, pero todos estuvimos de acuerdo en que doce era un numero más adecuado), las variantes tácticas se hicieron en conjunto, por mayoría y a mano alzada. Se decidió presionar al equipo contrario la salida del balón (2 votos a favor, uno en contra, una abstención y uno que no se enteró de la propuesta), eso si, la presión la hariamos andando, sin gastar fuerzas (3 votos a favor, una abstención y el mismo de antes). Llegamos al descanso con 0-1 en contra, pero el equipo era una piña ("a este equipo le ganamos por mis cojones", era la comidilla en el banquillo, cachetes en el culo, miradas de estimulo, ánimo y complicidad. Eso si, sin mariconadas(4 votos a favor y uno en contra)), pese al 0-1 la derrota estaba más lejos de lo que ha estado nunca de Antivares, y la derrota es un barco que fondea siempre cerca de las costas de
Antivares (
Popeye´s dixit, ¿como no?).
El segundo tiempo comenzó con una variante tactica a propuesta de Javi (4 votos a favor y una abstención), de mandar a Fran arriba de pivote delantero. A esto se le unió la propuesta de Carlos (5 votos a favor), de jugar un tres uno, en el que sólo uno de las bandas subiría. La propuesta táctica, sin el barniz habitual del insulto hiriente y gratuito fue claramente entendida e interiorizada por los integrantes del equipo, y en el minuto 6 de la reanudación ya acumulábamos 12 oportunidades de gol claras. El equipo insitió en su táctica, pese a la escasa punteria a la que estamos acostubrados, convencido de que el premio llegaría tarde o temprano. Finalmente en una extraña jugada tras saque de corner Popeye rebaña un balón que parecia perderse y consigue el empate. Como es habitual el equipo de zampabollos rival, tras ir veinte minutos ganando y jugando a tocar atrás, entró en barrena en un ataque de ansiedad ofensiva tras el empate. No sorprendió a nadie que en una magistral jugada de pivote, Fran, que en nigún momento habia sido insultado y mantenia la confianza en si mismo, deja perfectamente el balón a Popeye para que este por una vez dispare a la primera y enmarque el segundo gol. Los últimos minutos destacaron por el agotamiento físico pero sobre todo por una gran fortaleza mental, en especial de Carlos, acostumbrado a sentir la presión encima de los hombros, estuvo a todas a pesar de su rostro desencajado. Tras un arreón de javi desde su propio campo que acabó en tres postes seguido, Cisqui propuso que Alberto no se la echara más a un extenuado Javi (4 votos a favor y uno muy a favor). Finalmente el equipo de zampabollos resultó ser mas inofensivo que un bollito de leche, el partido acabó y puso fin a la temporada con el interrogante lanzado al aire de si no estariamos ahora celebrando un ascenso si hubieramos apostado desde el principio por el futbol racial, el toque de calidad y un espiritu ofensivo, positivo y, contrariamente a la repelencia habitual, el gusto por la posesión del balón.
EL MEJOR DEL PARTIDO: CISQUI, que pidió los dos tiempos muertos.